Eficacia visual
Existe una diferencia importante entre vista y visión. Aunque una persona no necesite gafas y tenga buena vista, puede presentar síntomas como picor de ojos, dolores de cabeza, falta de concentración o dificultades para enfocar. Estos síntomas indican problemas de eficacia visual, que generan incomodidad y afectan al rendimiento diario.
Los problemas de eficacia visual pueden estar relacionados con la acomodación, la visión binocular, la motilidad ocular o una combinación de ellas, como ocurre en casos de estrabismo u ojo vago (ambliopía).
Acomodación
La acomodación es la capacidad del sistema visual para enfocar correctamente a diferentes distancias. Una acomodación eficaz es necesaria para mantener las letras claras durante la lectura y realizar cambios de enfoque rápidos entre lejos y cerca.
Síntomas habituales:
- Visión borrosa
- Fatiga visual
- Dolores de cabeza
- Picor o escozor ocular
- Adaptación lenta al cambiar de mirada de lejos a cerca
- Errores al copiar de la pizarra al cuaderno
Visión binocular
La visión binocular es la capacidad del cerebro para integrar las imágenes de ambos ojos en una sola. Requiere una correcta coordinación y alineación ocular y es la base de la visión tridimensional (3D).
Síntomas habituales:
- Evitar tareas prolongadas de cerca
- Taparse un ojo al leer o escribir
- Posturas incorrectas de la cabeza
- Dolores de cabeza
Motilidad ocular
La motilidad ocular engloba los movimientos de los ojos que permiten una visión precisa y eficaz. Existen tres tipos principales:

- Fijación: capacidad de mantener la mirada sobre un punto.
- Seguimientos: permiten seguir un objeto en movimiento (por ejemplo, una pelota).
- Movimientos sacádicos: saltos rápidos de la mirada de un punto a otro, esenciales para la lectura y el cambio de línea.
Síntomas habituales:
- Ineficacia en la lectura
- Saltos de líneas o palabras
- Retrocesos al leer y repeticiones
- Lector lento
- Baja comprensión
- Ayudarse con el dedo
Desarrollo visual
El desarrollo visual es el proceso mediante el cual el cerebro discrimina, interpreta y memoriza la información visual, integrándola con otros procesos de aprendizaje como el auditivo y el motor.
Integración viso-motora
La integración viso-motora permite coordinar la información visual con las habilidades motoras finas para reproducir formas, letras y figuras complejas.
Síntomas habituales:
- Escritura irregular
- Buen rendimiento oral pero dificultades al escribir
- Conoce el alfabeto, pero no puede reproducirlo correctamente
- Espacios irregulares entre palabras
- No se mantiene en la línea al escribir
- Baja coordinación ojo-mano
- Mala presentación de los trabajos escolares
- Postura torpe al sostener el lápiz
Habilidades de análisis visual
Las habilidades de análisis visual permiten reconocer, recordar y manipular la información visual de forma eficiente.
Síntomas habituales:
- Dificultad para completar tareas
- Cambios de letras o signos en matemáticas y escritura
- Baja comprensión lectora
- Dificultad para recordar lo leído
- Problemas para aprender las tablas matemáticas
- Dificultad para reconocer palabras iguales en distintos contextos
- Inversiones de letras y palabras
Lateralidad
Una correcta lateralización implica tener bien definido el lado dominante del cuerpo y ambos hemisferios integrados antes de iniciar el aprendizaje de la lectoescritura. Esto permite orientar correctamente los símbolos en el espacio y el tiempo.
Síntomas habituales:
- Dificultades en actividades deportivas
- Problemas de orientación espacial
- Choques frecuentes con objetos
- Confusión entre derecha e izquierda
- Dificultades al copiar
- Confusión de letras como b, d, p, q
- Inversiones de letras y palabras al leer o escribir
Reflejos primitivos

Los reflejos primitivos son respuestas automáticas presentes durante el embarazo y las primeras etapas de vida. Deben integrarse de forma natural durante el desarrollo infantil.
Si persisten más allá de la edad esperada, indican una inmadurez neurológica que puede afectar a las habilidades motoras, la percepción sensorial y el desarrollo cognitivo y emocional.
El trabajo de los reflejos primitivos es una herramienta fundamental dentro de la terapia visual, ya que favorece la integración de los distintos canales del desarrollo y ayuda tanto a niños como a adultos con dificultades de aprendizaje y desarrollo.
