SINTOMATOLOGIA OCULAR
septiembre 21, 2009 by Carles
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Son muchos los síntomas que nos encontramos relacionados con la visión y muchas las causas que los provocan. Con esto pretendemos dar una pequeña pincelada sobre ellos sin entrar en cuestiones demasiado técnicas y ofrecer un poco de información que pensamos puede ser de gran utilidad.
Síntomas básicos son: visión borrosa de lejos y /o cerca, molestias alrededor de los ojos y dolor de cabeza. Estos los podemos agrupar en tres grandes categorías: Síntomas Visuales, Síntomas relacionados con los
Ojos y sus partes anejas y Síntomas referidos.
SINTOMAS VISUALES
Visión borrosa. Uno de los síntomas más típicos es el de visión borrosa de lejos o de cerca. Las causas más comunes en lejos es la miopía y/o astigmatismo no corregidos. En cerca son la presbicia avanzada y a veces hipermetropías no corregidas. Problemas de enfoque y convergencia de los ejes visuales también pueden dar visión borrosa.
Otras causas que provocan visión borrosa son las cataratas, opacidades en el cristalino o medios oculares, migrañas, estados tóxicos o de embriaguez, glaucoma crónico, diabetes, esclerosis múltiple, zonas ciegas en la retina, etc.
Perdidas de Visión. Puede darse de forma brusca y normalmente afecta la zona central de la retina donde la visión es mas precisa. Posibles causas sería glaucoma, edema papilar, inflamación de nervio óptico, insuficiencia vascular, degeneración macular, hemorragias en la retina, oclusión de la arteria central de la retina, desprendimiento de retina y de manera transitoria cuando hacemos un movimiento brusco normalmente al incorporarnos.
Cuando la pérdida no es de manera súbita normalmente es porque afecta en la visión periférica del campo visual, o a veces, como en el caso de la catarata, en el que la opacidad que nos provoca suele ser de manera lenta, empezaremos a apreciar los síntomas más tarde. También dificultan la visión ametropías mal corregidas, problemas de fusión de imágenes entre los dos ojos, fatiga de la acomodación o enfermedades desmielinizantes de los nervios en que perdemos sensibilidad al contraste.
Alteraciones en el color. Cuando existen problemas para apreciar los tonos de los colores o incluso confusión entre ellos. Causas posibles son enfermedades de la retina central, inflamaciones del nervio óptico, cataratas y retinopatía diabética.
Fotopsias. Lucecitas o destellos luminosos provocados normalmente por migrañas, desprendimiento de retina, miopía, golpes fuertes o traumatismos.
Moscas volantes. Pequeñas manchas delante del ojo que pueden ser causa de pequeñas partículas desprendidas del ojo o estados degenerativos e inflamatorios, como desprendimiento de retina o uveítis e incluso zonas ciegas cerca del área de fijación de la visión.
Halos de luz. Anillos de colores alrededor de luces sobre todo de noche, asociado a glaucomas, edema central de la retina u opacidades en los medios oculares.
Metamorfopsia. Distorsión visual durante un tiempo, aumentado o disminuyendo la imagen. Aparece en inflamaciones o degeneraciones de la retina, irregularidades en los medios ópticos, migraña, estados de intoxicación por medicamentos, tumores y epilepsia.
Diplopia. Visión doble. Normalmente viene dada por la desviación de los ejes visuales, sobretodo en condiciones de estrés o de cansancio y puede ser constante o intermitente. A veces es producida por parálisis de los músculos extraoculares o enfermedades neurológicas o musculares, como la esclerosis múltiple.
Visión mesópica o escotópica reducida. Reducción de la visión en condiciones de iluminación media y en la oscuridad. La incapacidad para ver en la oscuridad es síntoma de distrofia pigmentaria de la retina o retinítis pigmentaria. La disminución del tamaño de la pupila con la edad, algunas formas de glaucoma y deficiencias de vitamina A, producen dificultad en la visión a oscuras.
Fotofobia. Molestia, dolor o intolerancia a los niveles habituales de luz. Posibles causas de este problema son: inflamación aguda del segmento ocular anterior, queratitis y de manera más leve las conjuntivitis, retinitis alérgica, algunos portadores de lentes de contacto, miopía y astigmatismo y pacientes con migraña.
SINTOMAS OCULARES
Molestias asociadas a los ojos y anejos oculares. Ocurre dentro o alrededor de los ojos, como dolor, picor, quemazón, hormigueo o pesadez, etc. Las causas pueden ser múltiples, como trastornos de la visión binocular, neurosis, neuritis en esclerosis múltiple, glaucoma, hipermetropía y astigmatismos hipermetrópicos no corregidos, presbicia precoz, desviaciones de los ejes oculares, etc. Normalmente en situaciones de cansancio o estrés se agravan las molestias.
Secreciones y ojos “secos”. La secreción excesiva de lágrima es común en personas de edad avanzada, debido a vientos fríos o problemas con el drenaje del aparato lagrimal, también la pueden provocar alergias, abrasiones o ulceraciones en la cornea, productos irritantes, presencia de cuerpos extraños, etc.
El caso contrario es cuando se reduce el flujo lagrimal, dando sensación de sequedad ocular picor y sensación de arena en el ojo. Tratamientos con medicamentos antihistamínicos pueden dar este síntoma.
Ojo rojo. Muy frecuente y como su nombre indica es cuando la parte blanca del ojo, la esclerótica, se torna de color rojo producto de la inflamación de esta o de la membrana conjuntiva que la recubre. Así mismo también puede ser debido a pequeños derrames en esta zona.
Su grado es variable y sus causas múltiples, como por ejemplo, estrés psicológico, trabajos prolongados en visión de cerca, ametropías no corregidas, presbicia, problemas nasales, lentes de contacto, glaucoma, neuritis, histeria, irritación, falta de sueño, clima frío, viento o sol, pestañas o cuerpos extraños en la superficie corneal o en el saco conjuntival, alergias, pinguéculas, deficiencia nutricional, fármacos o compuestos químicos, hemorragias, parpadeo poco frecuente, conjuntivitis, exposiciones excesivas a radiaciones ultravioleta, ulceras corneales, queratitis, traumatismos, tumores, etc.
SINTOMAS REFERIDOS
Cefalea. Conocida comúnmente como dolor de cabeza. Es un síntoma muy típico y puede ser respuesta a una situación de tensión o un aviso de crisis cerebral grave.
No hay ningún tipo de dolor de cabeza específico de los trastornos oculares, como: anomalía refractiva, de la visión binocular de la acomodación o de la convergencia, pero el sujeto describe esta situación como dolor sordo y constante alrededor de las cejas, sienes, “por detrás” del ojo o incluso en la región occipital.
Si ustedes notan alguno de estos síntomas, les aconsejamos consultar con su Optico-Optometrista o visitar al Oftalmólogo.
Carlos Fábregas
ÓPTICA FÁBREGAS
LAS CATARATAS
septiembre 21, 2009 by Carles
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La catarata es una de las patologías oculares más comunes. Consiste en la opacificación de una lente natural de nuestros ojos, llamada cristalino. El cristalino en condiciones normales es una lente brillante y transparente como el cristal, cuando en el se produce una opacidad dificulta el paso de la luz causando una distorsión que nos ocasiona una disminución de la agudeza visual.
La causa más frecuente es la edad, catarata senil; pero también pueden ser traumáticas o tempranas, ocasionadas por accidentes, fogonazos en soldadores y electricistas o personas tratadas con corticoides de forma crónica; también hereditarias, cataratas congénitas que pueden aparecer en recién nacidos. Existe mayor factor de riesgo en personas diabéticas, miopías altas y enfermedades oculares inflamatorias.
Existen tres tipos de cataratas: subcapsular, de la parte anterior o posterior del cristalino;
nuclear, en el centro; y cortical, en las zonas periféricas.
Los primeros síntomas son una paulatina perdida de visión, parecida a como sí vieramos a través de una nube, deslumbramientos con la luz solar y reflejos especialmente de noche. Los colores se perciben con menos intensidad y la visión empeora en ambientes de penumbra.
En el proceso evolutivo de las cataratas se producen cambios en la refracción del paciente, que conllevan a tener que modificar la graduación de las gafas. En muchas ocasiones se aprecia un empeoramiento de la visión lejana y por el contrario una mejora de la visión próxima, es debido a una miopización provocada por la opacificación del cristalino.
Diagnosticamos la catarata observando la transparencia de los medios refractivos del ojo con un oftalmoscopio o una lampara de hendidura, valoramos su grado en relación a la agudeza visual y los cambios refractivos que ha inducido. Cuando la visión está suficientemente deteriorada como para presentar una deficiencia en la calidad de vida, se aconseja la cirugía.
La técnica utilizada en la actualidad para la cirugía de las cataratas se denomina Facoemulcificación. Técnica muy segura que consiste en romper la cápsula anterior del cristalino y mediante un aparato de ultrasonidos, romper el núcleo del cristalino para proceder a su extracción mediante aspiración, a continuación se introduce una lente intraocular flexible de un poder dióptrico similar al de nuestro cristalino que nos permita enfocar los objetos en visión lejana, ósea sustituye al cristalino. Al ser esta lente plegable, la incisión que se debe practicar en el ojo no es superior a 3 mm. Por lo que en muchas ocasiones no es necesario suturar con puntos. Este tipo de cirugía es muy rápida, se realiza con anestesia tópica y no requiere hospitalización. Tras la intervención se debe seguir un tratamiento farmacológico tópico para favorecer la cicatrización y evitar inflamación e infecciones.
En definitiva si nos diagnostican unas cataratas no debemos preocuparnos en exceso ya que es una de las patologías con mejor pronóstico de recuperación visual.
Carlos Fábregas
ÓPTICA FÁBREGAS
LA ESPERANZA DE LA LUZ
septiembre 21, 2009 by Carles
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Un equipo de ingenieros biomédicos de Nueva York ha desarrollado un sistema que permite a los ciegos una cierta visión a través de una mini cámara montada en unas gafas y a su vez conectada a unos electrodos implantados en el cerebro. Por ahora, el equipo ha sido empleado en un solo paciente de 62 años, que lleva prestándose voluntario a las investigaciones del equipo desde 1978. Jerry perdió la vista tras un golpe en la cabeza a la edad de 36 años.
El sistema se denomina Ojo Dobelle por el nombre del Dobelle Institute, del Centro Médico Columbia Presbyterian de Nueva York, consta de una micro cámara y un sensor de distancia por ultrasonidos, acoplados a unas gafas similares en tamaño y aspecto a las convencionales. Ambos sensores están a su vez conectados por un cable a un mini-ordenador que el invidente lleva sujeto en el cinturón. Este ordenador procesa las señales de video y audio para, con ayuda de un programa informático, transformar los datos en imágenes. Inmediatamente, otro microprocesador transmite señales a una red de 68 electrodos de platino, que fueron implantados a este invidente en la superficie del córtex visual, la región del cerebro que procesa normalmente la información de los ojos. Cuando son estimulados, los electrodos producen entre uno y cuatro impulsos eléctricos en el cerebro, que transmiten la información visual. Son como pequeños puntos de luz que aparecen y desaparecen al igual que el brillo de una estrella. Esta capacidad es suficiente para que Jerry pueda distinguir la oscuridad de la luz o la figura de una persona en una habitación e incluso leer unas letras de cinco centímetros a un metro y medio de distancia.
Con una mejor tecnología el sistema podría ser un paliativo para la mayoría de casos de ceguera infantil y adulta, afirma William Dobelle, fundador del instituto.
En una demostración ante la prensa, el paciente fue capaz de desplazarse en una habitación, coger un sombrero colgado de la pared y andar unos pasos más para colocarlo en la cabeza de un maniquí. El invento no tiene como objetivo que los ciegos puedan leer, sino que vean lo suficiente para poder desplazarse.
A largo plazo, podrán usar Internet si se conecta un ordenador al sistema que decodifica la imágenes y las envía a los electrodos.
William Dobelle afirma que este nuevo sistema de visión artificial podría empezar a comercializarse, aunque de manera restringida, este mismo año. Nosotros esperamos y deseamos que se pueda adaptar lo antes posible de manera más generalizada en nuestro país y así los invidentes puedan recuperar algo de luz en sus vidas, como mínimo por el momento tenemos unas esperanzas fundamentadas.
Carlos Fábregas
ÓPTICA FÁBREGAS
EL GLAUCOMA “LA PRESION QUE CIEGA”
septiembre 21, 2009 by Carles
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La presión interna del ojo es lo que llamamos tensión ocular. Se trata del equilibrio que existe entre la tasa de producción y eliminación de humor acuoso del interior del ojo. El liquido transparente entra a través del cuerpo ciliar, que produce ese humor constantemente, y sale por el ángulo de drenaje, una red de tejido que existe entre el iris y la cornea. Este drenaje natural permite mantener estable la cantidad de líquido en el interior de nuestro ojo. El 98% de la composición es agua y el resto sales minerales. Por este motivo, es tan transparente, incoloro y límpido, para que los rayos de luz no sufran variación al atravesarlo. Si su drenaje se interrumpe, o no funciona con normalidad, la presión intraocular aumenta y se produce lo que se denomina glaucoma, una enfermedad que, de no controlarse y tratarse, puede conducir a la ceguera irreversible. Aparece cuando se comprimen y obstruyen los pequeños vasos del interior del ojo y las fibras del nervio óptico, por lo que se destruyen las fibras nerviosas, fundamentales para el funcionamiento del fenómeno de la visión.
La disfunción es responsable de cerca del 15 por ciento de las cegueras en adultos y afecta a dos de cada cien personas mayores de cuarenta años y más de un 10 por ciento de las que han sobrepasado la barrera de los sesenta años.
La forma más común de glaucoma es el denominado de ángulo abierto que no suele presentar síntomas hasta que la pérdida de la visión está avanzada. Se debe a un bloqueo gradual del flujo del humor acuoso a medida que pasan los años y tiende a ser un problema hereditario.
Otro tipo de glaucoma es el agudo de ángulo cerrado. Aparece cuando se produce una súbita obstrucción del flujo de humor acuoso y la presión se eleva también de forma brusca.
Los pacientes que padecen de glaucoma crónico no suelen tener síntomas, porque la pérdida gradual de la visión no es percibida por el enfermo, salvo que la evolución sea tan grave que el daño es irreversible. En cuanto al glaucoma agudo, puede aparecer un dolor intenso y sordo dentro y sobre el ojo, visión borrosa y percepción de arco iris alrededor de las luces durante la noche. También puede presentarse el ojo enrojecido y la pupila parcialmente dilatada.
La mejor forma de descubrir la posible aparición de un glaucoma es a través de una revisión ocular, mediante la medición de la presión interna del ojo, es decir, una tonometría. En nuestro centro disponemos de un tonómetro de aire con el que podemos comprobar que la tensión intraocular este dentro de los márgenes tolerables.
¡PREVENGA EL GLAUCOMA!.
Carlos Fábregas
ÓPTICA FÁBREGAS
DEGENERACION MACULAR ASOCIADA A LA EDAD
septiembre 21, 2009 by Carles
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La DMAE es una enfermedad degenerativa ocular. Afecta en mayor medida a mujeres que a hombres. El factor principal de riesgo para desarrollarla es la edad. Se estima que la padecen entre un 2% y un 10% de la población, aumentando exponencialmente a partir de los 60 años. En España, cerca de un millón de personas están afectados en mayor o menor medida por esta patología, cada año se contabilizan unos 20.000 casos nuevos. Las previsiones de la Organización Mundial de la Salud calculan que en las próximas décadas la cantidad de afectados por esta enfermedad se triplicará como consecuencia del incremento de la longevidad. Por el grado de incapacidad que genera, se apunta a que la DMAE será uno de los problemas socio-sanitarios más importantes del siglo XXI.
Uno de los factores que más complican esta patología degenerativa es el bajo grado de conocimiento por parte de la población en general.
A grandes rasgos podríamos explicar que esta enfermedad esta producida por acumulación de depósitos anómalos entre las membranas de la retina, en la zona de la mácula, que es la encargada de la visión central.
Existen dos tipos de esta patología, la seca y la húmeda o exudativa, esta última evoluciona de forma rápida y agresiva pudiendo llegar a producir ceguera legal en cuestión de semanas o meses.
El tratamiento actual de esta enfermedad es paliativo, detiene la progresión de la enfermedad en la mayoría de casos, pero no permite recuperar la visión ya perdida, por tanto es de suma importancia la detección precoz para posibilitar el tratamiento en fases iniciales de la enfermedad.
Los signos iniciales de esta enfermedad son básicamente tres:
- Perdida reciente y brusca de agudeza visual.
- Metamorfopsia, que consiste en la distorsión de líneas rectas, que pasan a verse torcidas o combadas (las baldosas del baño, los bordillos de las aceras…)
- Escotoma, en fases más avanzadas se ve una mancha por el centro de nuestro campo de visión, lo cual significa que la zona central de la retina (la mácula) ya está afectada.
En colaboración con la Campaña de Protección Ocular de Visión y Vida, que nos ha facilitado un Kit para la detección precoz de esta enfermedad, informamos y realizamos las pruebas a todas las personas mayores de 50 años que se visitan en nuestro centro.
Carlos Fábregas
ÓPTICA FÁBREGAS







