¿QUÉ ES LA TERAPIA VISUAL?
septiembre 21, 2009 by Carles
Archivado en Artículos, Optometría Pediatrica
La visión ha sido considerada durante muchos años como un fenómeno pasivo, donde la única ayuda que podíamos aportar frente a un problema visual era la compensación de las dioptrías oculares con lentes apropiadas y corregir desviaciones de los ejes visuales con prismas o tratamientos quirúrgicos.
Los progresos de la neurofisiología, el estudio opto genético de la visión, ciencias como la psicología experimental y la del desarrollo del niño, han permitido dar un enfoque más dinámico a la visión.
Nuestros ojos son órganos de recepción de estímulos visuales y vemos a través de ellos, pero solo comprendemos y aprendemos a través de la visión, que es la capacidad que tenemos los seres humanos para procesar la información de nuestro entorno y obtener un significado y comprender el que se ve a través de los ojos.
A partir de aquí podemos considerar que hay problemas oculares producidos cuando hay cambios estructurales mesurables en los ojos: hipermetropías, miopías, astigmatismos, estrabismos y enfermedades o traumatismos en los ojos; y problemas visuales que son producidos cuando no somos capaces de entender la información que recibimos a través de nuestros ojos.
La visión es pues, un conjunto de habilidades visuales que los seres humanos no heredamos a través de la información genética, sino que las aprendemos, por tanto, es evidente que también se pueden entrenar o reeducar.
Entre las habilidades visuales que aprendemos a lo largo del desarrollo, cuando somos niños, y que se pueden entrenar posteriormente, destacan lo que serian toda clase de movimientos oculares ( de seguimiento, de salto, de fijación ); el cambio de enfoque cuando pasamos de mirar de cerca de lejos, o al revés; la percepción de la profundidad de los objetos; la visión periférica; la binocularidad o la capacidad para ver con los dos ojos a la vez; el mantenimiento de la atención; la agudeza visual tanto de lejos como de cerca; la visualización de imágenes mentales o memoria visual, etc.
El Entrenamiento Visual o Terapia Visual está enfocada a mejorar o reforzar estas capacidades ya aprendidas o a volver a reeducar nuestra visión de manera correcta para obtener un máximo rendimiento con un mínimo esfuerzo y de esta manera prevenir o evitar problemas más adelante, como dolores de cabeza, visión doble, supresiones, fatiga, incomodidad, bajo rendimiento escolar y laboral, aumento de la miopía y incluso “falsas miopías“ o miopías funcionales.
En nuestra sociedad actual, el ser humano utiliza cada vez más la visión como herramienta de trabajo, tanto en la escuela como en el trabajo, de manera que nuestras capacidades visuales quedan superadas, creando así lo que se conoce como estrés “visual”.
Es lógico pensar entonces que al igual que en cualquier deporte, las personas queramos tener en forma nuestra visión.
Los estudiantes con buenas habilidades visuales leen más rápido, con menos esfuerzo, entienden mejor lo que han leído y lo retienen para más tiempo.
La terapia visual incluye, pues, la utilización de la filosofía de: RESOLVER EL PROBLEMA o PREVENIR EL PROBLEMA. Todo esto depende de la persona, ya que cada terapia visual es individual y diferente para cada caso.
El éxito de una terapia visual radica en gran parte en el programa diseñado por el optometrista y no simplemente en las técnicas e instrumentos utilizados. Pero lo más importante es la comprensión, participación y sobre todo la motivación del paciente.
Se dan muchos casos en los que es el niño el que tiene que hacer los entrenamientos entonces es importantísimo el trabajo que puedan hacer los padres frente a la terapia. Su convicción y constancia ayudará, tanto al niño, como al profesional que dirige el entrenamiento.
Nunca, pero, la terapia visual se tiene que convertir en una obligación que se tenga que hacer a disgusto. Siempre tiene que ser una cosa voluntaria y que el paciente se encuentre a gusto, y pensar que por poco que se haga estaremos ayudando a nuestro sistema visual a trabajar más cómodo, sin hacer tanto esfuerzo y de forma más eficiente, tanto en la escuela como en el trabajo, en el deporte o cualquier cosa a la que se tenga que dedicar una atención especial.
El trabajo que tenemos los Ópticos-Optometristas en esta sociedad es mejorar el sistema visual desde el punto de vista funcional, adaptándose a las necesidades y trabajos de cada persona, ya sea con la prescripción de lentes para gafas, lentes de contacto, o terapias visuales e incluso combinando cualesquiera de estas posibilidades si es necesario.
OPTICA FABREGAS
OPTOMETRIA Y TERAPIA VISUAL
septiembre 21, 2009 by Carles
Archivado en Artículos, Optometría Pediatrica
La Optometría es la ciencia que estudia, trata y previene los problemas relacionados con el funcionamiento visual.
El 85% de la información que recibimos es a través de la visión. Por este motivo es muy importante diagnosticar las disfunciones y anomalías visuales precozmente, de ello depende, en gran medida, el correcto desarrollo visual e intelectual del niño.
Podemos dividir la visión en diferentes habilidades:
? Agudeza visual
? Motilidad ocular
PELOTA DE MARSDEN
? Capacidad binocular
BIOPTOR
? Función acomodativa
FLIPPER
? Coordinación ojo-mano
? Percepción visual
? Etc.
La Terapia Visual es la técnica utilizada por el optometrista para entrenar y mejorar las capacidades visuales, nos ayuda a mejorar la función visual y promueve una mejor relación entre la visión y el cuerpo. Nos permite mejorar y potenciar habilidades visuales como:
? Seguimientos de un objeto en movimiento (movimientos de seguimiento)
? Fijación rápida y precisa con los dos ojos de objetos o de palabras (movimientos sacádicos)
? Mejorar la visión en tres dimensiones (estereópsis)
VECTOGRAMAS
? Mejorar y aumentar la visión periférica
? Usar ambos ojos al mismo tiempo (evitar la supresión)
LÁMINAS ANTISUPRESIÓN BARRAS DE LECTURA CORDÓN DE BROCH
? Ver claramente objetos situados a distancias cercanas (acomodación)
? Ver claramente objetos situados a larga distancia
Con un trabajo bien hecho, por parte del optometrista y del paciente, podemos obtener muy buenos y beneficiosos resultados, pudiendo:
? Aumentar la eficacia de la visión, mejorando nuestros resultados académicos
? Recuperación de un ojo ambliope (ojo vago)
OCLUSOR TRASLUCIDO
? Restablecimiento de la visión binocular en casos de estrabismo
? El control de la miopía.
? Potenciar la memoria visual
Hemos de saber que los problemas funcionales de la visión se manifiestan en unas habilidades visuales deficientes o mal desarrolladas. Por tanto, si realizamos un buen diagnóstico y el trabajo adecuado, la Terapia Visual ayudará a la persona a procesar la información visual de forma más exacta, rápida y eficaz.
El óptico-optometrista puede ayudar a prevenir, detectar, analizar y solucionar los problemas visuales. Óptica Fàbregas recomienda hacer una revisión anualmente y el comienzo del nuevo curso es un buen momento
ÒPTICA FÀBREGAS
REGRESO AL COLE … PERO CON OJO.
septiembre 21, 2009 by Carles
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Durante la etapa escolar del niño y dado al gran número de horas que el pequeño estudiante dedica al trabajo en visión próxima, los problemas visuales aparecen con mayor facilidad.
No solo en la escuela el niño fuerza la vista de cerca. La televisión, los videojuegos y el ordenador, someten al sistema visual a un sobreesfuerzo que muchas veces no somos capaces de contrarrestar, apareciendo lo que se llama “estrés visual”. Esto viene provocado porque las demandas visuales superan las capacidades de nuestra visión.
Es importante destacar que hasta los nueve años el sistema visual del niño no está del todo estabilizado y cualquier problema que aparezca antes de esta edad, puede acarrear problemas visuales en un futuro.
Es importante una revisión visual antes de empezar el curso para descartar cualquier posible anomalía, ya que una correcta visión es indispensable para el aprendizaje y la capacidad de lectura de los niños.
Según recientes estadísticas, al menos un 25% de los niños en edad escolar tiene problemas visuales y esto supone una gran desventaja frente al resto de sus compañeros, aunque tenga la misma capacidad intelectual y interés para el estudio.
A veces el problema se agrava porque el niño no dirá que ve mal, por la sencilla razón de que muchas veces ni el mismo lo sabe.
Puede que hasta el cuarto o quinto curso no nos demos cuenta de que hay alguna anomalía visual, ya que hasta entonces la letra de los libros es bastante grande y el tiempo dedicado al estudio es menor.
El bajón en el rendimiento escolar acostumbra a aparecer a mitad de curso, cuando el niño ha agotado parte de sus reservas visuales.
Es por todo esto que los niños tienen que ser observados tanto por los padres como por los profesores, y en el caso y como medida de precaución, acudir a un profesional de la visión que se ocupe de, no solo de detectar un posible error refractivo, sino también de analizar su visión binocular, los movimientos oculares, capacidad de enfoque y convergencia, entre otras muchas habilidades visuales.
Actualmente todos estamos sensibilizados con la importancia de que nuestros hijos tengan la mejor agudeza visual. Nos preocupa que el niño vea bien lo que tiene alrededor, y en relación con la escuela, que vea la pizarra desde el pupitre sin problemas. Pero lo que muchas veces no se tiene en cuenta es el tiempo que se dedica al trabajo en visión próxima, ya sea leer, escribir, dibujar, estudiar, en resumen, a aprender a utilizar su sistema visual tanto en visión de lejos como de cerca.
Síntomas y signos como: desviar un ojo, visión doble, visión borrosa de lejos o cerca, dolores de cabeza, picor, escozor, lagrimeo, hipersensibilidad al sol, parpadeo frecuente, frotarse los ojos, lectura lenta, torcer o mover la cabeza al leer, omitir palabras o saltarse de renglón, cerrar un ojo al leer, torcerse al escribir, baja comprensión en la lectura, poca atención en tareas visuales, acercarse a la televisión o al libro, etcétera, nos puede avisar de algún posible trastorno visual o ametropía.
Las más comunes son la miopía, hipermetropía y el astigmatismo, pero existen también otras anomalías visuales más delicadas tales como el estrabismo o la ambliopía (ojo vago) y otras relacionadas con problemas binoculares, de acomodación (enfoque) o de vergencias (alineamiento de los ejes visuales), que de no ser tratadas a tiempo y a edades tempranas pueden, con los años, derivar en problemas más graves.
Actualmente la detección precoz y un eficaz tratamiento es la mejor forma de prevenir cualquier problema visual. Las lentes de contacto o la terapia visual, según en que casos, pueden evitar soluciones tan drásticas como una intervención quirúrgica.
Ante cualquier problema visual o antes de empezar el curso, debemos pasar por la consulta de un especialista en la visión y así detectar o prevenir cualquier anomalía que en un futuro pudiera interferir en nuestro rendimiento escolar o laboral.
OPTICA FABREGAS
LATERALIDAD CRUZADA
septiembre 21, 2009 by Carles
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La lateralidad es la dominancia de un lado del cuerpo sobre el otro. Normalmente predomina el uso del lado derecho o izquierdo tanto en ojo, mano, oído y pie. Este dominio se define genéticamente y puede variar de grado, existe la persona completamente diestra y la completamente zurda, también existe la ambidiestra y la lateralidad cruzada.
La persona ambidiestra puede usar tanto la mano y pie derecho e izquierdo para diferentes funciones. En la lateralidad cruzada la persona puede utilizar la mano derecha y el pie izquierdo, la mano derecha y el ojo izquierdo o viceversa.
Tanto la ambidiestría como la lateralidad cruzada es un trastorno y afecta a un 10% de la población.
Debido a la estrecha relación existente entre la lateralidad y el sistema nervioso, el que padece de estos trastornos verá afectadas las tareas derivadas de la concentración, atención, memoria, lenguaje, orientación espacial…
Asociado a la lateralidad cruzada aparece la hipertonia y la hipotonia.
La persona con hipertonia es ágil motrizmente, pero es inquieta y su capacidad de concentración y atención es inferior a la normal. En el colegio suele ser un niño al que le llaman la atención con asiduidad ya que ni hace ni deja hacer, distrae a sus compañeros. Son niños inteligentes pero que se distraen con facilidad y no atienden a las explicaciones de sus profesores. A nivel de lenguaje no entienden lo que leen, se saltan letras, palabras o líneas, por lo que van perdiendo el interés por la lectura. Cometen faltas de ortografía y también aparece la disgrafía, dificultad de escribir adecuadamente.
Las personas con un trastorno de lateralidad suelen tener dificultad en la expresión, tanto oral como escrita. Esto a la larga puede producir un desajuste a nivel social en cuanto a relaciones con los demás.
En la infancia al llegar a casa después de la escuela, los padres han de estar muy encima del niño para conseguir que se este quieto y acabe los deberes.
Los trastornos derivados de la hipotonia son diferentes a la persona hipertónica. Tienen un ritmo de vida más lento de lo normal. Al niño le costará acabar los deberes, vestirse, ordenar sus cosas, planificarse… motrizmente es un niño patoso al que los demás niños suelen dejar de lado en los juegos, el mismo se va apartando de los compañeros y creando una falta de seguridad y baja autoestima, son personas muy sensibles que no consiguen rendir al 100% de sus posibilidades. Estas personas siempre tendrán tendencia a infravalorarse.
Algunos de estos niños con lateralidad cruzada no acabarán sus estudios o serán derivados a estudios o puestos de trabajo de nivel inferior a los que hubieran podido acceder según su inteligencia.
Cuando estos niños pasan a la adolescencia y después a la edad adulta, los problemas que hemos explicado no se resuelven sino que tienden a agudizarse. Es entonces cuando la persona puede presentar trastornos asociados a la ansiedad o pequeñas depresiones que son consecuencia de todas las dificultades y limitaciones que se ha ido encontrando a lo largo de su vida.
La lateralidad cruzada se detecta a través de un test con el cual se define el grado y la necesidad o no de realizar una terapia consistente en potenciar el lado dominante del cuerpo, ya sea diestro o zurdo. Se estimulan las diferentes áreas cerebrales mejorando notablemente la concentración, atención, capacidad de retención y orientación… consiguiendo más calidad de vida. El niño puede mejorar así su capacidad intelectual, su rendimiento, su autoestima y seguridad. El objetivo final de la terapia es igualar su potencial intelectual con su rendimiento escolar, emocional y a posteriori laboral. En definitiva que sea una persona normal y crezca feliz dentro de su entorno social.
OPTICA FABREGAS
INTEGRACIÓN DE LOS REFLEJOS PRIMITIVOS EN EL APRENDIZAJE DEL NIÑO
septiembre 21, 2009 by Carles
Archivado en Artículos, Optometría Pediatrica
El desarrollo del niño consiste en adquirir progresivamente las habilidades motoras (finas y gruesas) y las habilidades cognoscitivas (aprendizaje utilizando la lógica) durante la infancia.
Para obtener estas habilidades el niño cuando está en el vientre de la madre recibe estímulos sensoriales en formas de tacto, de equilibrio, sonoras, visuales, de gusto…etc. Emitiendo respuestas motoras involuntarias que son los reflejos de retirada que varían según el estimulo.
En la primera fase del desarrollo motor aparecen los Reflejos Primitivos. Los mecanismos de supervivencia iniciales dependen de la existencia de los reflejos primitivos. La presencia y la fuerza de un reflejo es un indicador importante del desarrollo neurológico y funcional del niño.
Algunos reflejos aparecen dentro del útero materno y otros se desarrollan después del nacimiento y dirigen los movimientos del feto y del bebé durante los primeros meses de vida para luego ser aprendido o integrado en patrones de movimientos más específicos llamados reflejos posturales.
Los reflejos primitivos deben:
1. Aparecer
2. Cumplir su función
3. Integrarse en movimientos más específicos
En el momento del parto el bebé desarrolla movimientos para avanzar por el canal uterino como por ejemplo el reflejo tónico laberíntico y el reflejo galán (girarse a un lado u otro). Niños nacidos por cesárea presentan con frecuencia estos reflejos como no integrados.
El reflejo moro, es un sistema primitivo que permite al niño tomar aire de sus pulmones y romper a llorar para avisar a la madre de que algo está sucediendo.
Otros como el reflejo de succión o el de agarre ayudan al bebé a alimentarse y evitar caerse de la madre.
El pediatra valorará durante los primeros meses de vida la existencia de los reflejos, ya que la no presencia de los reflejos indica una inmadurez neurológica del niño y un problema de desarrollo. Si están presentes se asume que durante el crecimiento el niño por si mismo conseguirá integrarlos.
Etapa del Desarrollo y Motor:
1. Reflejos primitivos.
2. Reflejos posturales.
3. Movimiento con control voluntario.
Los optometristas comportamentales analizamos el desarrollo del niño así conoceremos como está el desarrollo motor y la integración con el sistema sensorial. Este permite la elaboración de esquemas y el conocimiento tanto corporal como espacial que poco a poco será substituido por un sistema visu-espacial adecuado. Por eso la presencia de reflejos primitivos no integrados no va a permitir la libertad de movimientos guiados visualmente, interfiere en los conceptos visuo-espaciales e impide la adecuada coordinación visuo-motora.
Los reflejos primitivos no integrados pueden causar problemas con: la habilidad motora fina y gruesa, la visión, la articulación de palabras, el lenguaje, la lecto-escritura, el equilibrio (afecta al oído interno), disfunciones acomodativas y binoculares, posturas corporales y dificultad para mantener la atención.
Para que los niños aprendan a leer y escribir se requiere cierta madurez del cerebro y ciertas habilidades motoras y sensoriales. Tanto la visión y el oído, habilidades motoras finas y gruesas deben estar suficientemente maduras.
INCAPACIDAD DE LECTURA DEBIDO A PROBLEMAS VISUALES
Casi la mitad de los niños con problemas al leer tienen problemas visuales, puede ser por dificultad de los ojos a enfocar en un punto cercano (acomodación) o seguir el texto (movimiento de seguimiento). Algunos niños no han desarrollado la dominancia de un ojo, si no que la cambian de un ojo a otro mientras leen causando saltos en el texto, generalmente son hipermétropes. A menudo están cansados y pierden la concentración después de cierto tiempo de estudio y pueden tener picor y escozor de ojos. Debido a que el proceso de lectura exige plena atención, eso les impide comprender lo que han leído.
IMPORTANCIA DE LAS HABILIDADES FINAS Y GRUESAS EN LA HABILIDAD DE LEER Y ESCRIBIR
- Habilidades motoras finas: De 0 a 3 meses las manos permanecen empuñadas después descubren la línea media del cuerpo y comienzan a jugar con las manos en esa línea media. A los 5 meses empiezan a rastrillar los objetos deseados. A los 6 meses pasan un objeto de una línea media a otra, a los 7 meses hacen presión como una pinza de tres dedos sin fuerza, de los 9 a 12 meses desarrollan la pinza con dos dedos con fuerza., lo que les permite manipular objetos pequeños como lápices o pequeños objetos con formas circulares. A los 14 meses comienzan a garabatear, a los 3-5 años pueden copiar figuras geométricas, la dominancia de una mano es a partir de los 3 años y queda establecida a los 4-5 años.
Para escribir sin problemas los niños deben desarrollar las habilidades motoras finas de sus manos y ser capaces de sostener el lápiz en una posición correcta. Para poder dibujar las letras automáticamente el niño debe haber desarrollado su sentido kinestésico en brazos y manos para obtener una buena coordinación. Si no fuera así el exceso de atención dificultaría el poder pensar que se está escribiendo.
Cuando procesamos información asociándola a sensaciones y movimientos de nuestro cuerpo, estamos utilizando el sistema Kinestésico. Utilizamos este sistema cuando aprendemos un deporte, pero también para muchas otras actividades como escribir a maquina sin mirar las teclas, la gente que escribe bien a maquina no necesita mirar donde está cada letra, de hecho si se les pregunta donde está una letra cualquiera puede resultarles difícil de contestar, sin embargo sus dedos saben lo que tienen que hacer.
En resumen, las habilidades motoras finas, consisten en el uso de los músculos pequeños de las manos para manipular objetos pequeños, en la capacidad para resolver problemas y en la coordinación ojo-mano.
- Habilidades motoras gruesas: son importantes para el desarrollo del habla y del lenguaje designan el movimiento de la cabeza, cuerpo, piernas, brazos y músculos grandes.
El objetivo fundamental del desarrollo es la marcha. El primer paso es el control de la cabeza. A los 6 meses de edad los niños pueden sentarse sin apoyo durante algunos segundos. Entre los 9 y 10 meses pueden ponerse de pie por si solos y de los 12 a los 14 meses comienzan a deambular. A continuación, aprenden a correr, subir y bajar escaleras, saltar sobre un píe y a saltar con los dos pies todo en ese orden.
- Habilidades del lenguaje: El habla se refiere a la producción del sonido mientras que el lenguaje implica tanto la comprensión como la expresión, trata el uso de palabras, frases, gestos que transmiten una intención. Para que el desarrollo del habla y del lenguaje sea óptimo es necesario que la audición sea normal.
El recién nacido está alerta a los sonidos como respuesta da sobresaltos, apertura de ojos, llanto, etc. A partir de los dos meses se arrulla con algunos sonidos. A los 4 meses se orienta hacia los sonidos, ríe con facilidad, balbucea (ah-gu), a los 6 balbucea con consonantes añadiendo sonidos vocales. A los 8 uso indiscriminado de palabras (ma, pa, da). A los 9 comprende la palabra “NO”. A los 12 uso discriminado de la palabra mamá papa, sigue órdenes sencillas acompañadas con un simple gesto, por ejemplo “trae el biberón”. El vocabulario es de tres a cinco palabras, dice expresiones de una palabra, habla mucho y se le entiende poco.
REFLEJOS PRIMITIVOS DETERMINANTES PARA LA VISION Y SU FUNCIÓN
REFLEJO MORO: Permite el desarrollo del cuerpo en flexión (abrazo) y extensión (sobresalto). Cuando este reflejo no está totalmente integrado, el paciente puede mostrar sensibilidad al ruido, al tacto, al movimiento y puede que se sobresalte en seguida o que se asuste fácilmente. Esta hipersensibilidad puede manifestarse como distracción, ansiedad, baja adaptabilidad y/o impulsividad. Pueden tener equilibrio pobre, problemas de enfoque, mala coordinación vital y oculomotricidad pobre (movimiento de los ojos). La integración del reflejo moro permite la libertad de movimiento entre las diferentes pares del cuerpo.
Este reflejo se debería integrar antes de los 4 meses de edad.
REFLEJO TÓNICO LABERÍNTICO (RTL): Relacionado con el sistema vestibular cumple tres funciones para el mantenimiento del equilibrio.
1) Formación de la orientación espacial
2) Mantenimiento del equilibrio corporal reflejo en reposo y en movimiento
3) Estabilización de la cabeza y de las imágenes retinianas
Es una respuesta de la totalidad del cuerpo y es un comienzo de la acción del TONO MUSCULAR.
Si no se integra el RTL: los síntomas son inseguridad en el equilibrio y balanceo, dificultad para el rectado, gateo, ponerse de pie o andar, mala organización del espacio, pobre oculomotricidad y binocularidad.
Este reflejo se debería integrar antes de los 3 meses y medio de vida.
REFLEJO ESPINAL GALAN (REG): Es el que se utiliza para inclinar lateralmente el cuerpo, a izquier da o derecha (homolateralidad).
Los síntomas del REG mal integrado incluyen problemas para estar sentado en la silla de forma correcta, dificultad para prestar atención, mala concentración, pobre control del equilibrio y de coordinación.
Este reflejo se debería integrar a los 9 meses de edad.
REFLEJO TONICO ASIMETRICO DEL CUELLO (RTAC): en el RTAC el giro de la cabeza hacia un lado produce una sinergia compleja, combinando el movimiento de la cabeza y el brazo a la vez produciéndose los primeros reflejos de coordinación ojo-mano.
Los síntomas del RTAC mal integrado en el niño serán que tendrá problemas para cruzar la línea media del cuerpo con las manos y los ojos, por tanto, causará problemas de lectura porque los ojos no pueden seguir la línea escrita de izquierda a derecha, y la visión binocular (trabajo de los dos ojos) quedará alterada.
La integración del RTAC permite la libertad de la cabeza y del resto del cuerpo.
Este reflejo se debería integrar a los 8 meses de edad.
REFLEJO TÓNICO DEL CUERPO (RTC): es el que separa los movimientos de la parte superior de la parte inferior del cuerpo. Se desarrolla después del RTAC y permite al niño ser consciente de la gravedad sobre sus rodillas y manos, es el precursor del gateo.
Los síntomas de RTC mal integrado incluyen dificultad de la coordinación ojo-mano, acomodación e integración visual motora, postura inadecuada y pobre desarrollo del tono muscular.
La integración de este reflejo permite la libertad entre la parte superior e inferior del cuerpo, así como la libertad del movimiento de la cabeza y del resto del cuerpo.
Este reflejo ayuda a construir mapas visuales y propioceptivos (nos ayuda a determinar en que posición están nuestros pies, manos, cabeza etc., sin necesidad de mirarlos, además podemos saber si están en reposo o en movimiento).
Este reflejo se debería integrar al año de edad.
CONTROL CEFÁLICO (CC): Es la habilidad de mantener la cabeza erguida en relación a la gravedad, estableciendo un eje entre el cuerpo y la cabeza.
Permite mantener la cabeza recta cuando se altera la posición del cuerpo. Es un patrón mas avanzado y permanece activo toda la vida.
Los síntomas de CC mal integrado es la mala coordinación del cuerpo, torpeza, pobre equilibrio y mala organización del espacio.
Aparece a los 3-4 meses de edad y debería permanecer durante toda la vida.
REFLEJO DE AGARRE: Es el que tiene el recién nacido para agarrarse a la Madre y que le ayuda al reflejo de succión.
El RA mal integrado interfiere en la escritura, mucha dificultad para sujetar el lápiz y suelen tener mala letra, mala articulación de las palabras, problemas fonológicos, y mucha fuerza en las manos. Como va asociado al reflejo de succión, se puede ver en niños o adultos que saquen la lengua al hacer tareas de motricidad fina, o que muevan la boca.
Sintomas que pueden dar los reflejos como no integrados
Dislexia y dificultades de aprendizaje
Malas posturas
Pobre coordinación ojo-mano
Poco equilibrio
Pobre coordinación
Problemas de lateralidad y movimientos cruzados
Malas posturas a la hora de escribir
Enuresis, y problemas para controlar esfínteres
Problemas de atención y concentración
Problemas para aprender a dar la voltereta, saltar a la pata coja o montar en bicicleta
Mareo por movimiento
Problemas de comportamiento, muy introvertido y tímido o agresivo
Palabras entrecortadas, lenguaje pobre y tardío
Hipersensibilidad a la luz, al tacto, a los estímulos visuales o kinestésicos
Mala letra
Hiperactividad e Impulsividad
Se distraen fácilmente
Disfunciones visuales y oculomotoras
Problemas de organización…
Terapia para integrar los reflejos primitivos
Los problemas de aprendizaje surgen de dos niveles del cerebro:
1) Procesamiento de orden superior
2) Procesamiento de orden inferior
La presencia de reflejos primitivos tendrá un efecto negativo en el niño, en su comportamiento y en el aprendizaje.
Cuando hablamos de aprendizaje todos los profesionales nos referimos a problemas de aprendizaje a nivel superior, lectura, escritura, matemáticas, procesos cognitivos (aprender, conocer, uso de lógica…). No obstante el ser humano se desarrolla y progresa con Niveles de Aprendizaje de manera que difícilmente conseguirá alcanzar un óptimo nivel de Aprendizaje Cognitivo si no ha realizado un óptimo Aprendizaje Motor, porque primero tiene que establecer una estructura sólida que le permita crecer de forma simple.
Si el niño no desarrolla el control automático del equilibrio o de las habilidades motoras, muchos otros aspectos del Aprendizaje pueden verse afectados negativamente, aunque el niño tenga una inteligencia media o por encima de la media.
La terapia va encaminada a integrar los reflejos primitivos e identificar los niveles inferiores de disfunción. El objetivo es a este nivel y una vez resuelto el problema en esta área, podremos construir vínculos desde los centros inferiores a los superiores consiguiendo una buena maduración del cerebro. Y como resultado, tras tratar todos los problemas antes descritos, podremos conseguir los niveles óptimos de habilidades para obtener un buen Desarrollo del Aprendizaje.
D.O.O Eduardo Romo Caicedo
Col: 15.901
Óptica Fábregas
EVOLUCIÓN DE LA VISIÓN EN EL NIÑO I.
septiembre 21, 2009 by Carles
Archivado en Artículos, Optometría Pediatrica
Desde el nacimiento y durante los primeros años de la infancia, nuestro sistema visual experimenta un rápido desarrollo físico y neurológico. Por eso es importante, el hacer un examen visual al niño a una edad temprana.
Muchas de las alteraciones visuales ocurren en los primeros seis años de vida, periodo muy crítico debido a que es durante estos años cuando prácticamente nuestras funciones visuales se desarrollan.
Si estos problemas no son diagnosticados y tratados durante este tiempo pueden tener serias y permanentes consecuencias.
Aunque no haya problemas, es recomendable hacer un primer examen entre el mes y los dos meses de vida y posteriormente a los seis meses y entre los dos y los tres años, antes de empezar la guardería y después anualmente durante los años escolares. Hay que asegurarse que el desarrollo visual se está llevando a cabo de forma correcta.
EVOLUCIÓN DEL MISMO EN LOS PRIMEROS AÑOS:
1º MES
• Mira libremente a su alrededor. Sigue brevemente un estímulo en movimiento. Se fija en objetos que entran en su campo visual. Los movimientos de ojos y cabeza no están sincronizados. Mantiene normalmente las manos cerradas y la cabeza girada hacia un lado preferente. La agudeza visual es muy baja porque actúa sólo la retina periférica.
2º MES
• Mantiene la cabeza erguida. Los ojos siguen el movimiento de una persona y objetos cercanos. Tumbado en posición supina, mira hacia abajo y a los lados, pero no hacia arriba para seguir una figura. Mirada directa y respuesta facial a la cara de las personas. Busca la luz. Retiene el sonajero brevemente. Comienza a observar las acciones de sus manos.
3º MES
• Tumbado en posición supina, echa la cabeza hacia atrás y mira hacia arriba para seguir el movimiento de imágenes. Los ojos siguen objetos en todos los planos. Busca sonidos con los ojos. Se mira su propia mano. Movimientos vigorosos del cuerpo. Se anticipa a la comida viendo el biberón, con cambio de actividad. La retina central ya actúa por completo, pero los ojos todavía actúan de manera monocular. Aumenta la agudeza visual y se siente atraído por los colores.
4º MES
• En posición supina la cabeza gira, incrementando la libertad de movimiento. El reflejo tórico del cuello empieza a desaparecer. Manos ocupadas en el plano medio. Rueda de un lado a otro pero no da la vuelta entera. Los ojos se mueven en inspección activa, contempla su propia mano y los juguetes que le rodean. Sentado mantiene la cabeza firme y fija hacia delante. Mira objetos pequeños y los toca, pero no los coge. Sonríe y ríe en voz alta. Empieza a desarrollarse la acomodación visual y el reflejo de fijación y seguimiento.
5º MES
• Sentado mantiene la cabeza erguida. Coge un cubo. Mantiene la atención dentro de un área próxima al cuerpo.
6º MES
• Se sienta con la espalda estable y cabeza erguida. Intenta coger un muñeco que se le presenta fuera de su alcance. Responde a la imagen del espejo. Rueda sobre sí mismo y pasa de posición supina a postrado. Localiza un sonido a su lado. Diferencia entre extraños y gente de la familia. Balbucea en más de dos sonidos distintos. Es capaz de mantener la mirada fija en un objeto durante dos o tres minutos.
7º MES
• Manipula objetos moviéndolos, golpeándolos vigorosamente, pasándolos y llevándolos a la boca.
8º MES
• Fuerte uso bilateral de las manos para acercarse, coger y manipular y para sujetar simultáneamente dos objetos. Atento a su entorno, se distrae con facilidad y contempla la actividad a su alrededor. Busca juguetes que ha tenido. Voltea los juguetes en sus manos para explorarlos visualmente. Sujeta un cubo mientras manipula otro.
9º MES
• Utiliza el dedo pulgar de la mano para coger objetos pequeños. Se sienta solo y puede cambiar de postura sin caerse. Come galletas él solo. Empuja un cubo con otro. Dice “papa” y “mama”. Participa en juegos interpersonales.
10º MES
• Se levanta solo. Deja caer objetos con torpeza y gestos de exageración. Manipulación unilateral, la otra mano permanece pasiva. Se pone de pie apoyándose en las puertas. Alza los juguetes y los mira. Investiga agujeros y ranuras.
11º MES
• Manipulación unilateral con incremento del uso de la mano no dominante. Echa la cabeza hacia atrás por seguimientos oculares. Coge un objeto y lo suelta por proximidad de otro. Juega con varios juguetes. Todavía no existe una fusión establecida entre las imágenes de los dos ojos y continúa una cierta alternancia.
12º MES
• Disfruta con juegos de dar y coger objetos, entregando estos si se lo pedimos. Coloca y saca objetos pequeños dentro de grandes. Recupera objetos escondidos. Se mantiene de pie con ayuda y da algunos pasos también con ayuda. Habla alguna palabra más. Se muestra cariñoso. Sujeta un vaso con ayuda para beber. Empieza a realizar fusiones de las imágenes de los dos ojos.
OPTICA FABREGAS
EVOLUCION DE LA VISION EN EL NIÑO II
septiembre 21, 2009 by Carles
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Siguiendo con la escala evolutiva de la visión en el niño publicado en el número anterior, comentaremos ahora a partir del año hasta los cinco años y el estado refractivo que cabe esperar según la edad.
15º MES. Camina sin ayuda. Apila dos bloques. Puede imitar garabatos. Sube gateando las escaleras o a una silla bajita. Muestra interés por libros con dibujos y reconoce imágenes sobre todo de animales. Señala objetos que le rodean.
18º MES. Anda bien y corre mucho. Se sienta solo y puede subir a las sillas. Puede caminar tirando o empujando un juguete. Puede subir o bajar escaleras con ayuda. Le gusta que le lean cosas. Vocabulario de unas de diez palabras. Maneja la cuchara bastante bien y come solo ocasionalmente.
21º MES. Tira de una persona para pedir algo que le interesa. Se acerca a los objetos y a menudo los aproxima a su cara para verlos mejor. Construye una torre de 5 o 6 cubos. Observa los movimientos de los demás y comienza a imitarlos. Se sienta en cuclillas cuando juega. Baja las escaleras cogido de la mano y las sube agarrando a la barandilla o a la pared.
2 AÑOS. Empieza a desmontar juguetes, gira los pomos de las puertas, abre grifos. Identifica visualmente dibujos por el nombre. Coordina bien movimientos tales como lanzar o dar una patada a un balón. Sube y baja escaleras sólo, y corre bien. Se fija en sus propios movimientos mientras realiza una tarea, como pintar o hacer garabatos. Puede copiar líneas verticales y horizontales en un papel. Puede caminar de puntillas y saltar con ambos pies. Relata experiencias en lenguaje simple. Percibe ciertas situaciones de peligro.
Ayuda a vestirse y desvestirse. A esta edad el niño ya fusiona imágenes de los dos ojos, aunque todavía la función de fusión no está estabilizada. Se calcula que tendrá la mitad de la agudeza visual definitiva.
3 AÑOS. Puede copiar un círculo. Sabe su nombre y apellidos. Puede ponerse los zapatos. Puede montar en triciclo usando los pedales. Limita sus dibujos a su propio papel. Dibuja figuras humanas en dos partes. Es consciente de las partes de un objeto o persona. Puede mantener el equilibrio sobre un pie durante pocos segundos. La acomodación se considera estabilizada y se establece una relación entre la acomodación y la convergencia.
4 AÑOS. El sentido del equilibrio está más desarrollado y puede saltar a la pata coja. También puede saltar con los pies juntos. Puede copiar figuras geométricas como un cuadrado. Añade tres partes para dibujar una figura humana. Identifica varias letras.
5 AÑOS. Se mantiene sobre un pié más de ocho segundos. Salta usando los pies alternativamente. Colorea dibujos dentro de las líneas. Corta y pega cosas sencillas, aunque no es muy hábil. Copia un triángulo. Añade la mayoría de las partes para completar una persona. Se considera que ya tiene desarrollada la agudeza visual, aunque no se estabiliza hasta alrededor de los siete u ocho años. La fusión de imágenes ya está estabilizada.
ESTADO REFRACTIVO EN NIÑOS.
El ojo se considera un sistema óptico cuyo poder refractivo es el resultado de la combinación entre la potencia óptica, la profundidad de la cámara anterior y la longitud axial.
La potencia óptica viene dada por la córnea, que es la primera superficie que encontramos en el ojo, y por el cristalino, que es una lente que se encuentra en el interior del ojo justo detrás de la pupila y que es responsable de la acomodación o enfoque. Tanto la córnea como el cristalino, por su curvatura inducen un poder refractivo que nos permite formar las imágenes en le retina.
La profundidad de la cámara anterior es la distancia que hay entre la córnea y el iris. Y la longitud axial se considera la distancia total del ojo, es decir, desde la córnea hasta la retina. Estas dos distancias influyen también en el resultado total del poder dióptrico del ojo.
Estos tres aspectos se desarrollan de forma relacionada desde que nacemos hasta que el ojo queda totalmente formado.
Es importante recordar que los niños presentan variaciones dióptricas muy grandes al nacer, que según las situaciones pueden ir desde valores de +10.00 dioptrías hasta –11.00 dpt. Esto no quiere decir que sea hipermétrope o miope, si no que da una idea de hacia donde se desarrollará el poder refractivo ocular, es decir, la graduación que precisará en el futuro.
El estado que se considera idóneo es entre +0.75 y –0.50 dioptrías, siendo la evolución normal el tener hipermetropía cuando nacemos e ir disminuyendo esta, a medida que vamos creciendo, hasta llegar a +0.75 dpt o seguir disminuyendo hacia cero o graduación neutra, o incluso pasarnos y llegar a un poquito de miopía de –0.50 dioptrías.
Se considera que estas variaciones, según las leyes de desarrollo, irán evolucionando hacia estos límites hasta los 6 años y posteriormente la graduación puede ir cambiando debido al crecimiento de nuestro cuerpo, en la pubertad y a causa de nuestra actividad diaria, ya sea en los estudios o en el trabajo.
Los estudios que se han ido haciendo demuestran que un 25% de los niños nacen miopes y un 75% hipermétropes, de los cuales la mayoría con graduaciones de hasta +5.00 dpt.
Los niños prematuros presentan normalmente una miopía de 5-6 dioptrías o más si su peso es 1.33 kg o menos. La mayoría de los recién nacidos presentan un astigmatismo de 1 o 2 dioptrías, pero con frecuencia parte de él disminuye hacia los 3 años.
Según estudios, si el niño a los 6 años es:
- Hipermétrope entre +0.50 y +1.25 dpt, de adulto será probablemente emétrope, sin graduación.
- Hipermétrope de +1.50 dpt, seguirá siendo hipermétrope o podría llegar a ser emétrope.
- Entre cero y miope de –0.50 dpt, seguirá siendo miope dependiendo del astigmatismo.
- Miope, aumentará la miopía.
- Hipermétrope de menos de +0.50 dpt, puede ser miope entre los 18 y 19 años si tiene estrés visual.
- Miope de –1.25 dpt o más, sobre los 13 o 14 años será miope de –4.25 dpt o más.
Estos datos son aproximados y basados en estadísticas, pero normalmente coinciden con la realidad, aunque actualmente existen varios métodos de corrección visual, a parte de la típica gafa, como las lentes de contacto y la terapia visual, que nos proporcionan un amplio campo de actuación para prevenir y solucionar muchos de los problemas visuales y sobre todo reeducar nuestro sistema visual potenciando al máximo nuestras habilidades visuales.
Lo principal y más importante es la prevención, y sin una buena revisión por parte de un profesional de poco sirven después los tratamientos o correcciones visuales.
OPTICA FABREGAS
ESTRÉS VISUAL = FRACASO ESCOLAR
septiembre 21, 2009 by Carles
Archivado en Artículos, Optometría Pediatrica
La intención de este articulo es la de aconsejar y prevenir posibles problemas visuales que puedan derivar en un fracaso escolar. De estudios realizados en niños de 7 a 18 años de edad, con un estilo de vida sedentario típico de la ciudad: de casa al colegio y del colegio a casa a estudiar o jugar con la video consola. Se desprende que estos niños están sometidos a un sobre esfuerzo visual en distancias próximas que puede provocar un estrés visual.
La palabra estrés visual son todos los cambios que se producen en un individuo sometido a un sobre esfuerzo. Estos cambios son adaptaciones normales que se producen al llevar adelante una tarea (leer, escribir , ordenador ) etc. Las molestias aparecen cuando la tarea se prolonga de forma exagerada, como por ejemplo, en el caso de los niños que abusan de la video consola .
Actualmente hemos reducido nuestro entorno aumentando así las demandas visuales, es decir, nos movemos en espacios pequeños: el interior de una casa, colegio, instituto, fabrica, oficina, etc. A esto se le agrega el aumento prolongado de actividades que implican la visión fina (lectura, escritura o simplemente fijar la vista en distancias próximas ), afectando así, al sistema visual binocular (trabajo de ambos ojos) y aunque la visión de cada ojo sea buena, no llegamos a tener el confort visual que se debiera tener. A esta situación se la conoce como Astenopía.
El esfuerzo sostenido para tener una visión lo mas adecuada posible, no se puede mantener de forma constante, por lo que al ceder se experimenta una disminución de la visión y/o una confusión visual que son normalmente transitorias. Las características que se manifiestan son:
Cansancio ocular, producido por un esfuerzo sostenido que puede evolucionar en un
dolor ocular ( dolor de ojo ) e incluso causar
dolor de cabeza que en ocasiones va acompañado de:
• Mareos
• Enrojecimientos de los ojos
• Lagrimeo excesivo
• Sequedad ocular
• Visión doble
• Saltos de línea al leer
• Cruce de palabras
• Etc
Ejemplos:
- Miope corregido cuya visión es deficiente al esforzarse, cae en la Astenopía, en este caso la corrección óptica no es una garantía para evitarla.
- Un niño con malas posturas al leer, al final termina su tarea con sobre esfuerzo y cae en la Astenopía. También el aproximarse excesivamente a la lectura de forma habitual.
- Todos los transtornos en los músculos de los ojos provocan fallos en la motilidad ocular (movimientos de los ojos tipo seguimiento y de punto a punto ) y afectan a la lectura y a la compresión. Al leer les cuesta mantener de forma continua la lectura, los movimientos oculares son con saltos y espasmódicos que les hace perderse en el texto y por lo tanto son lectores lentos y por supuesto pierden la concentración.
- El tener un entorno visual limitado hace que la acomodación (enfoque de ambos ojos al punto de mirada cercano) sea imprescindible en la vida moderna, cualquier trastorno de esta será motivo de Astenopía .
- Para obtener una adecuada visión binocular (visión de ambos ojos a la vez) el cerebro tiene que recibir las imágenes proporcionadas por cada ojo con una semejanza en cuanto a tamaño y forma , si ello no ocurriera
la confusión creada se traduce en Astenopía .
- La calidad de la Iluminación ( tipo de luz ) es un factor determinante para el bienestar visual . La luz natural es la mejor pero difícilmente disponemos de ella, los focos incandescentes proporcionan una luz estable de buena calidad que con el tiempo de uso pierde eficiencia . La luz de Neón y fluorescentes no ofrecen una iluminación continúa, presentan fluctuaciones por lo que con frecuencia inducen a un cansancio visual junto con picor y escozor ocular.
-También hay que tener especial cuidado con la colocación de la iluminación y distribución de la fuente de luz, no debe incidir directamente en el usuario, ni crear sombras ni reflejos en el texto. Es importante disponer de una buena luz ambiental y otra focal.
En resumen podemos decir que la Astenopía es un transtorno que se presenta con creciente frecuencia debido a los altos requerimientos visuales de la vida moderna.
La adecuada corrección de una Miopía o de un Astigmatismo puede disminuir la Astenopía, pero si en su origen intervienen otros factores, tales como la iluminación incorrecta y/o transtornos en la motilidad ocular esta corrección no mejorará del todo la Astenopía.
Entre las medidas que han demostrado ser útiles en estos casos, considerando los parámetros normales
antes señalados, el control de la luz es el mas IMPORTANTE.
Como se ha visto la Astenopía no solo es un acompañante de las ametropías no corregidas o mal corregidas, si no que también intervienen otros factores, por lo que quien la padece deberá tener cuidado y analizar uno a uno estos factores y corregir en lo posible la falta o limitación que estos manifiesten y si con ello le acompaña una buena agudeza visual binocular, el individuo tendrá una visión CONFORTABLE.
Por eso aconsejamos que los niños de estas edades sean visitados regularmente por su óptico – optometrista
para poder detectar lo antes posible las disfunciones visuales que puedan derivar en un fracaso escolar.
Eduardo Romo Caicedo DOO
Óptica Fábregas
EL OJO VAGO
septiembre 21, 2009 by Carles
Archivado en Artículos, Optometría Pediatrica
Cuantas veces nos hemos dado cuenta que al taparnos un ojo no vemos demasiado claro con el otro. Esto, que puede parecer una cosa tan simple, nos puede pasar por alto y de echo hoy en día, en los tiempos en que vivimos hay muchas personas que no saben que uno de sus dos ojos no tiene la misma visión que el otro, es decir, que tiene un ojo “vago”, o el que seria lo mismo, un ojo ambliope.
¿Qué es la ambliopía? La ambliopía es un defecto visual caracterizado por una baja agudeza visual de un ojo (o a veces en los dos), que no mejora con la compensación óptica, ya sea con gafas o lentes de contacto.
Esta baja agudeza visual no viene determinada por un deterioro patológico, si no que va ligada a trastornos oculares motores, como estrabismos o fijaciones excéntricas o por problemas sensoriales asociados a la binocularidad.
Aunque puede afectar a los dos ojos, lo más típico es que sólo sea uno de ellos. De esta manera una diferencia significativa de la agudeza visual entre los dos ojos puede evidenciar un signo claro de ambliopía.
Las causas de la ambliopía son, muchas veces difíciles de determinar e implican gran cantidad de pruebas específicas y exámenes oculares y visuales que tiene que realizar un óptico-optometrista.
La ambliopía puede aparecer por culpa del poco uso de un ojo desviado en un estrabismo o por la imagen borrosa debido a un defecto refractivo (miopía, hipermetropía, astigmatismo…) no compensado, también por opacidades en los medios oculares en niños, como por ejemplo en cataratas congénitas. Otros factores que podrían provocar una ambliopía serían por envenenamiento químico, ingestión excesiva de bebidas alcohólicas y el uso del tabaco, así como carencias nutricionales en la infancia.
Es importante poder detectar una ambliopía cuanto antes mejor, sobre todo en el caso de los niños y esto lo podemos hacer perfectamente los padres o educadores con una simple prueba.
Le taparemos al niño primero un ojo y después el otro, observando en cada caso sus reacciones. Si hay una ambliopía, el niño verá peor con uno de los dos ojos, pero que vea borroso no implica necesariamente que sea una ambliopía, pero es un indicio para que se realice un examen visual completo.
En los niños más pequeños o recién nacidos, la detección por parte de los padres se puede realizar mediante una minuciosa observación de sus acciones.
Si fija la vista sobre un objeto y vemos que desvía un ojo, o cuando no hace caso de estímulos luminosos puede ser que haya un mal funcionamiento del sistema visual.
Cuando tapamos un ojo a un niño que sea ambliope, éste llorará o se quejará cuando el que tapamos es el ojo bueno, porque en ese momento verá peor o no verá. También nos tenemos que fijar si el niño tropieza con las cosas o maltrata los juguetes u objetos de visión cercana, no reconoce personas que están acostumbrados a ver o mantiene los ojos perdidos sin ninguna fijación.
Ante cualquiera de estos signos es aconsejable la revisión por parte del óptico-optometrista, que hará un examen visual completo descartando cualquier posible patología que pueda causar esta baja agudeza visual.
En este caso sería enviado rápidamente al oftalmólogo para tratar la patología.
El tratamiento de la ambliopía pasa por entrenar este ojo vago para que consiga ver nítidamente a cualquier distancia, con lentes compensadoras en gafas o lentes de contacto y combinado con un programa de entrenamiento visual del ojo ambliope e igualarlas con las del ojo bueno. Una vez conseguido esto, el entrenamiento se desarrollará y potenciará las habilidades binoculares que con la ambliopía quedaban perdidas.
La prevención de la ambliopía pasa por realizar sucesivos exámenes visuales en la infancia, de esa manera obtendremos una detección precoz, fundamentalmente por una mejor solución del problema. Cuando antes se detecte cualquier problema visual, mejor pronóstico tiene para tratarse, ya que muchas veces no se llega a tiempo de conseguir una mejora, sobre todo en el caso de la ambliopía.
La observación de los niños por parte de los padres es pues, un factor importante para la prevención y de gran ayuda para posteriores revisiones y tratamientos efectuados por el óptico-optometrista.
OPTICA FABREGAS
EL ESTRÉS DE LOS NIÑOS ES VISUAL
septiembre 21, 2009 by Carles
Archivado en Artículos, Optometría Pediatrica
El ya conocido como “estrés visual” no solo es un problema que se da en personas adultas. El niño cada vez tiene unas demandas de visión i necesidades visuales cada vez más grandes. No solo en la escuela el niño fuerza la visión. En casa, la televisión, los videojuegos, el ordenador, son sitios donde el niño cada vez pasa más horas.
Nuestra sociedad tiende a trabajar en espacios visuales reducidos y en distancias cortas, con lo cual provocamos en nuestro sistema visual un sobreesfuerzo que no siempre somos capaces de contrarrestar. El niño también se mueve en estas circunstancias.
En la actualidad los adultos hemos asimilado el estrés con mayor progresión que un niño. El estrés nos produce una sobrecarga corporal y emocional, sufriendo así una adaptación o en el peor de los casos una disfunción y deterioramiento de órganos o partes de nuestro cuerpo, entre estas también incluido el sistema visual.
En el niño, el trabajo de cerca impuesto por la sociedad y el entorno, crea unas demandas visuales superiores a las capacidades de visión que este tiene, teniendo en cuenta que es un sistema visual que todavía no se ha desarrollado del todo y no está preparado para una gran actividad en visión de cerca, añadiendo a todo esto las presiones familiares, escolares y de conducta.
Es por todo esto que tenemos que ofrecer unos conocimientos, revisiones visuales y técnicas de relajación para defenderse del estrés y del gran número de molestias producidas por este, como dolor de cabeza frontal, dolor ocular, ojos rojos, fatiga visual, sensibilidad a la luz, visión borrosa al cambiar de lejos a cerca, acercarse al texto, malas posturas para leer y escribir, aumento de la miopía, bajo rendimiento escolar, etc…
Por todo esto los niños tienen que ser observados por los profesores y los padres y en el caso y como medida de precaución acudir a un profesional de la visión que se ocupe, no solo de detectar un posible error refractivo, sino también de analizar la visión binocular, motricidad ocular, convergencia y divergencia de los ejes visuales, flexibilidad acomodativa, relación de la acomodación y convergencia, etc…
El cambio de rendimiento en el niño y su posible estrés visual acostumbra a aparecer a mitad de curso, cuando el niño ya ha agotado parte de sus reservas visuales.
Delante de un estrés visual el niño recibe una activación del sistema nervioso simpático, produciendo una dilatación pupilar, relajación de la acomodación y una pérdida del mantenimiento de la atención en el trabajo de cerca.
Para contrarrestar esto, se produce una actividad del sistema nervioso parasimpático y una sobre acomodación; cambia la relación de la convergencia con la acomodación aprendida por el cerebro y se produce un aumento de la convergencia, con lo cual disminuye la medida de la imagen retiniana y por todo esto el niño tiende a acercarse más para leer o escribir.
Cuando este proceso se repite varias veces y se agotan las reservas del sistema nervioso simpático aparecen los síntomas de enrojecimiento y picor de ojos, dolores de cabeza, cuello y espalda, y esto es el aviso de posibles cambios de los parámetros fisiológicos.
En este momento puede pasar que el niño abandone el trabajo escolar y se acabe el estrés, o que se produzca una adaptación al estrés visual y aparezcan problemas binoculares y acomodativos, que después podrían derivar en una miopía.
Todo niño que empieza una actividad escolar, tendría que pasar por la consulta de un óptico-optometrista, con la cual cosa se realizaría una eficaz prevención del estrés visual y como consecuencia, del abandono escolar, falta de rendimiento escolar y de la miopía.
Las medidas a tomar por parte del especialista acostumbran a ser: gafas o lentes de contacto, terapia visual, o las dos combinadas. Todo esto acompañado de medidas ergonómicas tanto en la escuela como en casa.
OPTICA FABREGAS







