INTEGRACIÓN DE LOS REFLEJOS PRIMITIVOS EN EL APRENDIZAJE DEL NIÑO
septiembre 21, 2009 by Carles
Archivado en Artículos, Optometría Pediatrica
El desarrollo del niño consiste en adquirir progresivamente las habilidades motoras (finas y gruesas) y las habilidades cognoscitivas (aprendizaje utilizando la lógica) durante la infancia.
Para obtener estas habilidades el niño cuando está en el vientre de la madre recibe estímulos sensoriales en formas de tacto, de equilibrio, sonoras, visuales, de gusto…etc. Emitiendo respuestas motoras involuntarias que son los reflejos de retirada que varían según el estimulo.
En la primera fase del desarrollo motor aparecen los Reflejos Primitivos. Los mecanismos de supervivencia iniciales dependen de la existencia de los reflejos primitivos. La presencia y la fuerza de un reflejo es un indicador importante del desarrollo neurológico y funcional del niño.
Algunos reflejos aparecen dentro del útero materno y otros se desarrollan después del nacimiento y dirigen los movimientos del feto y del bebé durante los primeros meses de vida para luego ser aprendido o integrado en patrones de movimientos más específicos llamados reflejos posturales.
Los reflejos primitivos deben:
1. Aparecer
2. Cumplir su función
3. Integrarse en movimientos más específicos
En el momento del parto el bebé desarrolla movimientos para avanzar por el canal uterino como por ejemplo el reflejo tónico laberíntico y el reflejo galán (girarse a un lado u otro). Niños nacidos por cesárea presentan con frecuencia estos reflejos como no integrados.
El reflejo moro, es un sistema primitivo que permite al niño tomar aire de sus pulmones y romper a llorar para avisar a la madre de que algo está sucediendo.
Otros como el reflejo de succión o el de agarre ayudan al bebé a alimentarse y evitar caerse de la madre.
El pediatra valorará durante los primeros meses de vida la existencia de los reflejos, ya que la no presencia de los reflejos indica una inmadurez neurológica del niño y un problema de desarrollo. Si están presentes se asume que durante el crecimiento el niño por si mismo conseguirá integrarlos.
Etapa del Desarrollo y Motor:
1. Reflejos primitivos.
2. Reflejos posturales.
3. Movimiento con control voluntario.
Los optometristas comportamentales analizamos el desarrollo del niño así conoceremos como está el desarrollo motor y la integración con el sistema sensorial. Este permite la elaboración de esquemas y el conocimiento tanto corporal como espacial que poco a poco será substituido por un sistema visu-espacial adecuado. Por eso la presencia de reflejos primitivos no integrados no va a permitir la libertad de movimientos guiados visualmente, interfiere en los conceptos visuo-espaciales e impide la adecuada coordinación visuo-motora.
Los reflejos primitivos no integrados pueden causar problemas con: la habilidad motora fina y gruesa, la visión, la articulación de palabras, el lenguaje, la lecto-escritura, el equilibrio (afecta al oído interno), disfunciones acomodativas y binoculares, posturas corporales y dificultad para mantener la atención.
Para que los niños aprendan a leer y escribir se requiere cierta madurez del cerebro y ciertas habilidades motoras y sensoriales. Tanto la visión y el oído, habilidades motoras finas y gruesas deben estar suficientemente maduras.
INCAPACIDAD DE LECTURA DEBIDO A PROBLEMAS VISUALES
Casi la mitad de los niños con problemas al leer tienen problemas visuales, puede ser por dificultad de los ojos a enfocar en un punto cercano (acomodación) o seguir el texto (movimiento de seguimiento). Algunos niños no han desarrollado la dominancia de un ojo, si no que la cambian de un ojo a otro mientras leen causando saltos en el texto, generalmente son hipermétropes. A menudo están cansados y pierden la concentración después de cierto tiempo de estudio y pueden tener picor y escozor de ojos. Debido a que el proceso de lectura exige plena atención, eso les impide comprender lo que han leído.
IMPORTANCIA DE LAS HABILIDADES FINAS Y GRUESAS EN LA HABILIDAD DE LEER Y ESCRIBIR
- Habilidades motoras finas: De 0 a 3 meses las manos permanecen empuñadas después descubren la línea media del cuerpo y comienzan a jugar con las manos en esa línea media. A los 5 meses empiezan a rastrillar los objetos deseados. A los 6 meses pasan un objeto de una línea media a otra, a los 7 meses hacen presión como una pinza de tres dedos sin fuerza, de los 9 a 12 meses desarrollan la pinza con dos dedos con fuerza., lo que les permite manipular objetos pequeños como lápices o pequeños objetos con formas circulares. A los 14 meses comienzan a garabatear, a los 3-5 años pueden copiar figuras geométricas, la dominancia de una mano es a partir de los 3 años y queda establecida a los 4-5 años.
Para escribir sin problemas los niños deben desarrollar las habilidades motoras finas de sus manos y ser capaces de sostener el lápiz en una posición correcta. Para poder dibujar las letras automáticamente el niño debe haber desarrollado su sentido kinestésico en brazos y manos para obtener una buena coordinación. Si no fuera así el exceso de atención dificultaría el poder pensar que se está escribiendo.
Cuando procesamos información asociándola a sensaciones y movimientos de nuestro cuerpo, estamos utilizando el sistema Kinestésico. Utilizamos este sistema cuando aprendemos un deporte, pero también para muchas otras actividades como escribir a maquina sin mirar las teclas, la gente que escribe bien a maquina no necesita mirar donde está cada letra, de hecho si se les pregunta donde está una letra cualquiera puede resultarles difícil de contestar, sin embargo sus dedos saben lo que tienen que hacer.
En resumen, las habilidades motoras finas, consisten en el uso de los músculos pequeños de las manos para manipular objetos pequeños, en la capacidad para resolver problemas y en la coordinación ojo-mano.
- Habilidades motoras gruesas: son importantes para el desarrollo del habla y del lenguaje designan el movimiento de la cabeza, cuerpo, piernas, brazos y músculos grandes.
El objetivo fundamental del desarrollo es la marcha. El primer paso es el control de la cabeza. A los 6 meses de edad los niños pueden sentarse sin apoyo durante algunos segundos. Entre los 9 y 10 meses pueden ponerse de pie por si solos y de los 12 a los 14 meses comienzan a deambular. A continuación, aprenden a correr, subir y bajar escaleras, saltar sobre un píe y a saltar con los dos pies todo en ese orden.
- Habilidades del lenguaje: El habla se refiere a la producción del sonido mientras que el lenguaje implica tanto la comprensión como la expresión, trata el uso de palabras, frases, gestos que transmiten una intención. Para que el desarrollo del habla y del lenguaje sea óptimo es necesario que la audición sea normal.
El recién nacido está alerta a los sonidos como respuesta da sobresaltos, apertura de ojos, llanto, etc. A partir de los dos meses se arrulla con algunos sonidos. A los 4 meses se orienta hacia los sonidos, ríe con facilidad, balbucea (ah-gu), a los 6 balbucea con consonantes añadiendo sonidos vocales. A los 8 uso indiscriminado de palabras (ma, pa, da). A los 9 comprende la palabra “NO”. A los 12 uso discriminado de la palabra mamá papa, sigue órdenes sencillas acompañadas con un simple gesto, por ejemplo “trae el biberón”. El vocabulario es de tres a cinco palabras, dice expresiones de una palabra, habla mucho y se le entiende poco.
REFLEJOS PRIMITIVOS DETERMINANTES PARA LA VISION Y SU FUNCIÓN
REFLEJO MORO: Permite el desarrollo del cuerpo en flexión (abrazo) y extensión (sobresalto). Cuando este reflejo no está totalmente integrado, el paciente puede mostrar sensibilidad al ruido, al tacto, al movimiento y puede que se sobresalte en seguida o que se asuste fácilmente. Esta hipersensibilidad puede manifestarse como distracción, ansiedad, baja adaptabilidad y/o impulsividad. Pueden tener equilibrio pobre, problemas de enfoque, mala coordinación vital y oculomotricidad pobre (movimiento de los ojos). La integración del reflejo moro permite la libertad de movimiento entre las diferentes pares del cuerpo.
Este reflejo se debería integrar antes de los 4 meses de edad.
REFLEJO TÓNICO LABERÍNTICO (RTL): Relacionado con el sistema vestibular cumple tres funciones para el mantenimiento del equilibrio.
1) Formación de la orientación espacial
2) Mantenimiento del equilibrio corporal reflejo en reposo y en movimiento
3) Estabilización de la cabeza y de las imágenes retinianas
Es una respuesta de la totalidad del cuerpo y es un comienzo de la acción del TONO MUSCULAR.
Si no se integra el RTL: los síntomas son inseguridad en el equilibrio y balanceo, dificultad para el rectado, gateo, ponerse de pie o andar, mala organización del espacio, pobre oculomotricidad y binocularidad.
Este reflejo se debería integrar antes de los 3 meses y medio de vida.
REFLEJO ESPINAL GALAN (REG): Es el que se utiliza para inclinar lateralmente el cuerpo, a izquier da o derecha (homolateralidad).
Los síntomas del REG mal integrado incluyen problemas para estar sentado en la silla de forma correcta, dificultad para prestar atención, mala concentración, pobre control del equilibrio y de coordinación.
Este reflejo se debería integrar a los 9 meses de edad.
REFLEJO TONICO ASIMETRICO DEL CUELLO (RTAC): en el RTAC el giro de la cabeza hacia un lado produce una sinergia compleja, combinando el movimiento de la cabeza y el brazo a la vez produciéndose los primeros reflejos de coordinación ojo-mano.
Los síntomas del RTAC mal integrado en el niño serán que tendrá problemas para cruzar la línea media del cuerpo con las manos y los ojos, por tanto, causará problemas de lectura porque los ojos no pueden seguir la línea escrita de izquierda a derecha, y la visión binocular (trabajo de los dos ojos) quedará alterada.
La integración del RTAC permite la libertad de la cabeza y del resto del cuerpo.
Este reflejo se debería integrar a los 8 meses de edad.
REFLEJO TÓNICO DEL CUERPO (RTC): es el que separa los movimientos de la parte superior de la parte inferior del cuerpo. Se desarrolla después del RTAC y permite al niño ser consciente de la gravedad sobre sus rodillas y manos, es el precursor del gateo.
Los síntomas de RTC mal integrado incluyen dificultad de la coordinación ojo-mano, acomodación e integración visual motora, postura inadecuada y pobre desarrollo del tono muscular.
La integración de este reflejo permite la libertad entre la parte superior e inferior del cuerpo, así como la libertad del movimiento de la cabeza y del resto del cuerpo.
Este reflejo ayuda a construir mapas visuales y propioceptivos (nos ayuda a determinar en que posición están nuestros pies, manos, cabeza etc., sin necesidad de mirarlos, además podemos saber si están en reposo o en movimiento).
Este reflejo se debería integrar al año de edad.
CONTROL CEFÁLICO (CC): Es la habilidad de mantener la cabeza erguida en relación a la gravedad, estableciendo un eje entre el cuerpo y la cabeza.
Permite mantener la cabeza recta cuando se altera la posición del cuerpo. Es un patrón mas avanzado y permanece activo toda la vida.
Los síntomas de CC mal integrado es la mala coordinación del cuerpo, torpeza, pobre equilibrio y mala organización del espacio.
Aparece a los 3-4 meses de edad y debería permanecer durante toda la vida.
REFLEJO DE AGARRE: Es el que tiene el recién nacido para agarrarse a la Madre y que le ayuda al reflejo de succión.
El RA mal integrado interfiere en la escritura, mucha dificultad para sujetar el lápiz y suelen tener mala letra, mala articulación de las palabras, problemas fonológicos, y mucha fuerza en las manos. Como va asociado al reflejo de succión, se puede ver en niños o adultos que saquen la lengua al hacer tareas de motricidad fina, o que muevan la boca.
Sintomas que pueden dar los reflejos como no integrados
Dislexia y dificultades de aprendizaje
Malas posturas
Pobre coordinación ojo-mano
Poco equilibrio
Pobre coordinación
Problemas de lateralidad y movimientos cruzados
Malas posturas a la hora de escribir
Enuresis, y problemas para controlar esfínteres
Problemas de atención y concentración
Problemas para aprender a dar la voltereta, saltar a la pata coja o montar en bicicleta
Mareo por movimiento
Problemas de comportamiento, muy introvertido y tímido o agresivo
Palabras entrecortadas, lenguaje pobre y tardío
Hipersensibilidad a la luz, al tacto, a los estímulos visuales o kinestésicos
Mala letra
Hiperactividad e Impulsividad
Se distraen fácilmente
Disfunciones visuales y oculomotoras
Problemas de organización…
Terapia para integrar los reflejos primitivos
Los problemas de aprendizaje surgen de dos niveles del cerebro:
1) Procesamiento de orden superior
2) Procesamiento de orden inferior
La presencia de reflejos primitivos tendrá un efecto negativo en el niño, en su comportamiento y en el aprendizaje.
Cuando hablamos de aprendizaje todos los profesionales nos referimos a problemas de aprendizaje a nivel superior, lectura, escritura, matemáticas, procesos cognitivos (aprender, conocer, uso de lógica…). No obstante el ser humano se desarrolla y progresa con Niveles de Aprendizaje de manera que difícilmente conseguirá alcanzar un óptimo nivel de Aprendizaje Cognitivo si no ha realizado un óptimo Aprendizaje Motor, porque primero tiene que establecer una estructura sólida que le permita crecer de forma simple.
Si el niño no desarrolla el control automático del equilibrio o de las habilidades motoras, muchos otros aspectos del Aprendizaje pueden verse afectados negativamente, aunque el niño tenga una inteligencia media o por encima de la media.
La terapia va encaminada a integrar los reflejos primitivos e identificar los niveles inferiores de disfunción. El objetivo es a este nivel y una vez resuelto el problema en esta área, podremos construir vínculos desde los centros inferiores a los superiores consiguiendo una buena maduración del cerebro. Y como resultado, tras tratar todos los problemas antes descritos, podremos conseguir los niveles óptimos de habilidades para obtener un buen Desarrollo del Aprendizaje.
D.O.O Eduardo Romo Caicedo
Col: 15.901
Óptica Fábregas







