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EVOLUCION DE LA VISION EN EL NIÑO II

septiembre 21, 2009 by Carles  
Archivado en  Artículos, Optometría Pediatrica

Siguiendo con la escala evolutiva de la visión en el niño publicado en el número anterior, comentaremos ahora a partir del año hasta los cinco años y el estado refractivo que cabe esperar según la edad.

15º MES. Camina sin ayuda. Apila dos bloques. Puede imitar garabatos. Sube gateando las escaleras o a una silla bajita. Muestra interés por libros con dibujos y reconoce imágenes sobre todo de animales. Señala objetos que le rodean.

18º MES. Anda bien y corre mucho. Se sienta solo y puede subir a las sillas. Puede caminar tirando o empujando un juguete. Puede subir o bajar escaleras con ayuda. Le gusta que le lean cosas. Vocabulario de unas de diez palabras. Maneja la cuchara bastante bien y come solo ocasionalmente.

21º MES. Tira de una persona para pedir algo que le interesa. Se acerca a los objetos y a menudo los aproxima a su cara para verlos mejor. Construye una torre de 5 o 6 cubos. Observa los movimientos de los demás y comienza a imitarlos. Se sienta en cuclillas cuando juega. Baja las escaleras cogido de la mano y las sube agarrando a la barandilla o a la pared.

2 AÑOS. Empieza a desmontar juguetes, gira los pomos de las puertas, abre grifos. Identifica visualmente dibujos por el nombre. Coordina bien movimientos tales como lanzar o dar una patada a un balón. Sube y baja escaleras sólo, y corre bien. Se fija en sus propios movimientos mientras realiza una tarea, como pintar o hacer garabatos. Puede copiar líneas verticales y horizontales en un papel. Puede caminar de puntillas y saltar con ambos pies. Relata experiencias en lenguaje simple. Percibe ciertas situaciones de peligro.

Ayuda a vestirse y desvestirse. A esta edad el niño ya fusiona imágenes de los dos ojos, aunque todavía la función de fusión no está estabilizada. Se calcula que tendrá la mitad de la agudeza visual definitiva.

3 AÑOS. Puede copiar un círculo. Sabe su nombre y apellidos. Puede ponerse los zapatos. Puede montar en triciclo usando los pedales. Limita sus dibujos a su propio papel. Dibuja figuras humanas en dos partes. Es consciente de las partes de un objeto o persona. Puede mantener el equilibrio sobre un pie durante pocos segundos. La acomodación se considera estabilizada y se establece una relación entre la acomodación y la convergencia.

4 AÑOS. El sentido del equilibrio está más desarrollado y puede saltar a la pata coja. También puede saltar con los pies juntos. Puede copiar figuras geométricas como un cuadrado. Añade tres partes para dibujar una figura humana. Identifica varias letras.

5 AÑOS. Se mantiene sobre un pié más de ocho segundos. Salta usando los pies alternativamente. Colorea dibujos dentro de las líneas. Corta y pega cosas sencillas, aunque no es muy hábil. Copia un triángulo. Añade la mayoría de las partes para completar una persona. Se considera que ya tiene desarrollada la agudeza visual, aunque no se estabiliza hasta alrededor de los siete u ocho años. La fusión de imágenes ya está estabilizada.

ESTADO REFRACTIVO EN NIÑOS.

El ojo se considera un sistema óptico cuyo poder refractivo es el resultado de la combinación entre la potencia óptica, la profundidad de la cámara anterior y la longitud axial.

La potencia óptica viene dada por la córnea, que es la primera superficie que encontramos en el ojo, y por el cristalino, que es una lente que se encuentra en el interior del ojo justo detrás de la pupila y que es responsable de la acomodación o enfoque. Tanto la córnea como el cristalino, por su curvatura inducen un poder refractivo que nos permite formar las imágenes en le retina.

La profundidad de la cámara anterior es la distancia que hay entre la córnea y el iris. Y la longitud axial se considera la distancia total del ojo, es decir, desde la córnea hasta la retina. Estas dos distancias influyen también en el resultado total del poder dióptrico del ojo.

Estos tres aspectos se desarrollan de forma relacionada desde que nacemos hasta que el ojo queda totalmente formado.

Es importante recordar que los niños presentan variaciones dióptricas muy grandes al nacer, que según las situaciones pueden ir desde valores de +10.00 dioptrías hasta –11.00 dpt. Esto no quiere decir que sea hipermétrope o miope, si no que da una idea de hacia donde se desarrollará el poder refractivo ocular, es decir, la graduación que precisará en el futuro.

El estado que se considera idóneo es entre +0.75 y –0.50 dioptrías, siendo la evolución normal el tener hipermetropía cuando nacemos e ir disminuyendo esta, a medida que vamos creciendo, hasta llegar a +0.75 dpt o seguir disminuyendo hacia cero o graduación neutra, o incluso pasarnos y llegar a un poquito de miopía de –0.50 dioptrías.

Se considera que estas variaciones, según las leyes de desarrollo, irán evolucionando hacia estos límites hasta los 6 años y posteriormente la graduación puede ir cambiando debido al crecimiento de nuestro cuerpo, en la pubertad y a causa de nuestra actividad diaria, ya sea en los estudios o en el trabajo.

Los estudios que se han ido haciendo demuestran que un 25% de los niños nacen miopes y un 75% hipermétropes, de los cuales la mayoría con graduaciones de hasta +5.00 dpt.

Los niños prematuros presentan normalmente una miopía de 5-6 dioptrías o más si su peso es 1.33 kg o menos. La mayoría de los recién nacidos presentan un astigmatismo de 1 o 2 dioptrías, pero con frecuencia parte de él disminuye hacia los 3 años.

Según estudios, si el niño a los 6 años es:

- Hipermétrope entre +0.50 y +1.25 dpt, de adulto será probablemente emétrope, sin graduación.

- Hipermétrope de +1.50 dpt, seguirá siendo hipermétrope o podría llegar a ser emétrope.

- Entre cero y miope de –0.50 dpt, seguirá siendo miope dependiendo del astigmatismo.

- Miope, aumentará la miopía.

- Hipermétrope de menos de +0.50 dpt, puede ser miope entre los 18 y 19 años si tiene estrés visual.

- Miope de –1.25 dpt o más, sobre los 13 o 14 años será miope de –4.25 dpt o más.

Estos datos son aproximados y basados en estadísticas, pero normalmente coinciden con la realidad, aunque actualmente existen varios métodos de corrección visual, a parte de la típica gafa, como las lentes de contacto y la terapia visual, que nos proporcionan un amplio campo de actuación para prevenir y solucionar muchos de los problemas visuales y sobre todo reeducar nuestro sistema visual potenciando al máximo nuestras habilidades visuales.

Lo principal y más importante es la prevención, y sin una buena revisión por parte de un profesional de poco sirven después los tratamientos o correcciones visuales.

OPTICA FABREGAS

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