EVOLUCIÓN DE LA VISIÓN EN EL NIÑO I.
septiembre 21, 2009 by Carles
Archivado en Artículos, Optometría Pediatrica
Desde el nacimiento y durante los primeros años de la infancia, nuestro sistema visual experimenta un rápido desarrollo físico y neurológico. Por eso es importante, el hacer un examen visual al niño a una edad temprana.
Muchas de las alteraciones visuales ocurren en los primeros seis años de vida, periodo muy crítico debido a que es durante estos años cuando prácticamente nuestras funciones visuales se desarrollan.
Si estos problemas no son diagnosticados y tratados durante este tiempo pueden tener serias y permanentes consecuencias.
Aunque no haya problemas, es recomendable hacer un primer examen entre el mes y los dos meses de vida y posteriormente a los seis meses y entre los dos y los tres años, antes de empezar la guardería y después anualmente durante los años escolares. Hay que asegurarse que el desarrollo visual se está llevando a cabo de forma correcta.
EVOLUCIÓN DEL MISMO EN LOS PRIMEROS AÑOS:
1º MES
• Mira libremente a su alrededor. Sigue brevemente un estímulo en movimiento. Se fija en objetos que entran en su campo visual. Los movimientos de ojos y cabeza no están sincronizados. Mantiene normalmente las manos cerradas y la cabeza girada hacia un lado preferente. La agudeza visual es muy baja porque actúa sólo la retina periférica.
2º MES
• Mantiene la cabeza erguida. Los ojos siguen el movimiento de una persona y objetos cercanos. Tumbado en posición supina, mira hacia abajo y a los lados, pero no hacia arriba para seguir una figura. Mirada directa y respuesta facial a la cara de las personas. Busca la luz. Retiene el sonajero brevemente. Comienza a observar las acciones de sus manos.
3º MES
• Tumbado en posición supina, echa la cabeza hacia atrás y mira hacia arriba para seguir el movimiento de imágenes. Los ojos siguen objetos en todos los planos. Busca sonidos con los ojos. Se mira su propia mano. Movimientos vigorosos del cuerpo. Se anticipa a la comida viendo el biberón, con cambio de actividad. La retina central ya actúa por completo, pero los ojos todavía actúan de manera monocular. Aumenta la agudeza visual y se siente atraído por los colores.
4º MES
• En posición supina la cabeza gira, incrementando la libertad de movimiento. El reflejo tórico del cuello empieza a desaparecer. Manos ocupadas en el plano medio. Rueda de un lado a otro pero no da la vuelta entera. Los ojos se mueven en inspección activa, contempla su propia mano y los juguetes que le rodean. Sentado mantiene la cabeza firme y fija hacia delante. Mira objetos pequeños y los toca, pero no los coge. Sonríe y ríe en voz alta. Empieza a desarrollarse la acomodación visual y el reflejo de fijación y seguimiento.
5º MES
• Sentado mantiene la cabeza erguida. Coge un cubo. Mantiene la atención dentro de un área próxima al cuerpo.
6º MES
• Se sienta con la espalda estable y cabeza erguida. Intenta coger un muñeco que se le presenta fuera de su alcance. Responde a la imagen del espejo. Rueda sobre sí mismo y pasa de posición supina a postrado. Localiza un sonido a su lado. Diferencia entre extraños y gente de la familia. Balbucea en más de dos sonidos distintos. Es capaz de mantener la mirada fija en un objeto durante dos o tres minutos.
7º MES
• Manipula objetos moviéndolos, golpeándolos vigorosamente, pasándolos y llevándolos a la boca.
8º MES
• Fuerte uso bilateral de las manos para acercarse, coger y manipular y para sujetar simultáneamente dos objetos. Atento a su entorno, se distrae con facilidad y contempla la actividad a su alrededor. Busca juguetes que ha tenido. Voltea los juguetes en sus manos para explorarlos visualmente. Sujeta un cubo mientras manipula otro.
9º MES
• Utiliza el dedo pulgar de la mano para coger objetos pequeños. Se sienta solo y puede cambiar de postura sin caerse. Come galletas él solo. Empuja un cubo con otro. Dice “papa” y “mama”. Participa en juegos interpersonales.
10º MES
• Se levanta solo. Deja caer objetos con torpeza y gestos de exageración. Manipulación unilateral, la otra mano permanece pasiva. Se pone de pie apoyándose en las puertas. Alza los juguetes y los mira. Investiga agujeros y ranuras.
11º MES
• Manipulación unilateral con incremento del uso de la mano no dominante. Echa la cabeza hacia atrás por seguimientos oculares. Coge un objeto y lo suelta por proximidad de otro. Juega con varios juguetes. Todavía no existe una fusión establecida entre las imágenes de los dos ojos y continúa una cierta alternancia.
12º MES
• Disfruta con juegos de dar y coger objetos, entregando estos si se lo pedimos. Coloca y saca objetos pequeños dentro de grandes. Recupera objetos escondidos. Se mantiene de pie con ayuda y da algunos pasos también con ayuda. Habla alguna palabra más. Se muestra cariñoso. Sujeta un vaso con ayuda para beber. Empieza a realizar fusiones de las imágenes de los dos ojos.
OPTICA FABREGAS







